viernes, 10 de octubre de 2014

La Cúpula (Under The Dome) de Stephen King

Stephen King fue el autor de mi pre-adolescencia. Entre los 12 y los 15 años no recuerdo leer otra cosa que no fuera un cómic o un libro firmado por este autor norteamericano. Tras alguna decepción, le dí casi de lado hasta que me topé con esta La Cúpula (o Under the dome si queremos respetar el título original).

Para entrar directamente en materia y saber de qué hablamos os dejo la sinopsis de esta novela:
Un tranquilo día de otoño la ciudad de Chester's Mill queda inexplicable y repentinamente aislada del resto del mundo por un campo de fuerza invisible. Los aviones se estrellan y caen del cielo consumiéndose entre llamas, la gente corre sin rumbo por el pueblo vecino al verse separada de sus familias y los coches estallan al impactar contra el muro invisible. Nadie consigue comprender cuál es la naturaleza de la barrera, ni su procedencia, ni cómo ha llegado hasta allí, ni si algún día desaparecerá.Dale Barbara, un desilusionado veterano de la guerra del Golfo reconvertido en cocinero; Julia Shumway, la directora del periódico local; un grupo de adolescentes y algunos más lucharán para descubrir el misterio de La Cúpula. Por contra, en el otro bando se encuentra el segundo concejal, Big Jim Rennie, quien no se lo pondrá nada fácil.
Con algo de temor a que me volviera a decepcionar cogí este enorme (por calidad y tamaño, más de 1000 páginas) para descubrir que el genio de King sigue ahí y que, a pesar del tiempo pasado, su talento no ha disminuido lo más mínimo.

Una de las primeras notas que se debería hacer sobre este libro es que no se trata de la clásica historia de terror que se puede esperar de una obra firmada por Stephen King más bien nos encontramos ante una novela angustiosa, agobiante, una lucha desesperada contra el tiempo y la claustrofobia donde la sensación de estar atrapado en una trampa es constante.

Un pequeño detalle que me gusta mucho aunque pudiera parecer a priori lo contrario es que, antes de que suceda un hecho importante tenemos un pequeño adelante de estos sucesos. Así dicho parece que todo efecto sorpresa o emoción se puede ir al traste antes de lo debido pero realmente no sucede así. De hecho, a mí me estimulaba a seguir leyendo y comprobar como estos sucesos afectaban a la vida de los personajes.  Los principales acontecimientos se nos cuentan desde distintas perspectivas y podemos conocer la visión que tienen de ellos diferentes personajes algo que nos ayuda en la inmersión de la historia.

El apartado de personajes sí que merece ser tratado de manera separada. La cantidad de personajes que aparecen a lo largo de la historia es brutal y acordarse de los nombres o de quién es quién se hace terriblemente complicado. De ahí, que tuviera puesto un marcador en un pequeño resumen de cada personaje que incluye la edición que yo leí. Desconozco si este pequeño resumen o esquema de los personajes está presente en todas las ediciones del libro pero realmente se hace muy útil. Sobretodo al principio, cuando todo es nuevo y aún no tenemos muy bien ubicados a todos los protagonistas.

En este punto me permito hacer una nueva recomendación. La Cúpula es un libro largo pero se debería leer lo más continuo posible. Si un día lees un capítulo y no retomas la historia hasta dos semanas después o la combinas con otro libro es fácil que te cueste reengancharte y tomarle el pulso a la historia. Y es que, meterse en la piel de cada personaje para revivir las agobiantes situaciones a las que se ven empujados es el gran punto fuerte de la novela.

King se caracteriza por adaptar su estilo y lenguaje de manera perfecta para ofrecer al lector un personaje creíble y totalmente mimetizado con su entorno. En La Cúpula, el tratamiento es magnífico.

El argumento es algo previsible: a pesar de que se podría pensar que la búsqueda de recursos básicos sería el centro de la historia las relaciones humanas y la actitud que toma cada uno de los personajes que desfilan por la obra se convierte en el eje siendo una lucha de egos por el poder sobre lo que orbita todo todo lo demás. Eso sí, el autor sabe cómo manejar la situación en todo momento  narrarnos una sucesión de acontecimientos que enriquecen la novela ofreciendo una lectura amena y adictiva...hasta el final. El final me resulto ciertamente decepcionante pero el lío montado es tal que cualquier opción elegida para terminar la historia me hubiera parecido igual de malo.

Tras acabar el libro me invaden dos sensaciones diferentes: por un lado, me alegra haberme reencontrado con uno de mis escritores favoritos durante una importante etapa de mi vida pero por otro lado, siento muchas dudas: ¿ver la adaptación a televisión o no? El libro me ha dejado buen sabor de boca y no quiero que una mala serie me deje un mal recuerdo.

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